Aunque siempre me decanto por la primera opción.
Llegar a casa, a tu casa, meterme en tu cama y quitarnos la ropa sin prisa,
que tus besos recorran cada rincón de mi cuerpo y mis manos se dejen llevar…lento, muy lento, saboreándolo.
Despacio, esta noche es nuestra.
Quedarme dormida apoyada en tu hombro, pegada a ti y sin ninguna intención de despegarme. Y despertarme, verte a mi lado, sonreír y abrazarte; quedarme dormida otra vez agarrada a tu calor.
Abrir los ojos y que ya sea de día, sigues ahí, juntito a mí con besos,muchos besos, besos de Buenos Días enredados en las sabanas.
Y que acabemos debajo de la ducha riéndonos a carcajadas.
Porque somos muy tontines los dos ,pero cada uno es el tontito del otro y así,solo con eso, somos felices.

Goldito
No hay comentarios:
Publicar un comentario